La ligereza y transitoriedad de los gestos nacen de la misma inmediatez de la fiesta. Es el juego mismo capturado en una imagen fotográfica. No es la única estrategia visual de Axel Lloret. También está aquella que lo lleva a apuntar al objeto banal, despojado de su contexto, como ese pie manchado de vino tinto, que en el momento mismo de ser fotografiado –durante la pisada de la uva– adquirió para sí todo el revestimiento de la gravedad y peso de la imagen-cuadro.
El formato extremadamente panorámico, es sin duda, la gran tentación de los fotógrafos al momento de retratar el esplendor de la fiesta de la cosecha. También lo son el color, los juegos de luces. No es el caso de la búsqueda de Axel Lloret quien, lejos de haber intentado un lugar cómodo para la sobriedad formal y estabilidad de la imagen, fue a buscar el puro juego tensado alrededor de la Vendimia. Y por supuesto, lo encontró.
Pocho Sosa, la voz de nuestra tierra
Jun 18, 2026