La noche del 13 de noviembre quedó marcada en la historia del mundo, así como lo hizo 14 años atrás la mañana del 11 de septiembre. Los atentados terroristas dejan una enorme cantidad de muertes y heridos inocentes.
La historia es una cadena de causas y consecuencias y, aunque nada justifica la violencia que se ha generado, la serie de atentados terroristas del Estado Islámico (EI) a la capital francesa tuvieron su razón de ser. En la línea de tiempo se puede visibilizar cómo la Primavera Árabe causó una guerra civil en Siria y cómo ésta se transformó progresivamente en una guerra internacional, hasta provocar ataques cuya magnitud sólo tiene antecedentes en la Segunda Guerra Mundial.