A mediados de 2011, el entonces gobernador Celso Jaque cobraba un sueldo de 12 mil pesos como primer mandatario de Mendoza. Cuatro años después, su sucesor, Francisco Pérez, se va con un salario de 60 mil pesos, lo que representa un aumento de 400 %, es decir 100 % por año en promedio (no acumulativo), como muestra el Sueldómetro elaborado por Unidiversidad.
En comparación, en ese mismo período, un maestro incrementó su salario 161 %, a un promedio de 40 % anual, y un obrero de viña, 170 % (43 % por año). En 2011, el sueldo básico inicial de un viñatero era de 2000 pesos, mientras que el del maestro era de 2300. En marzo de 2015, en tanto, esos salarios eran de 5400 y 6000 pesos, respectivamente.
Los datos revelan la disparidad en la evolución de los sueldos en las distintas actividades relevadas para el Sueldómetro. Así, al igual que el Gobernador, entre 2011 y 2015 los legisladores provinciales (diputados y senadores) tuvieron el mismo aumento: 400 %, algo entendible si tenemos en cuenta que sus salarios están “enganchados” al del primer mandatario y representan el 90 % de lo que gana el gobernador. En contraste, el salario mínimo, vital y móvil que regula las paritarias en los distintos sectores aumentó 143 % en estos cuatro años, mucho más cerca de un maestro o un viñatero que de los funcionarios públicos.
De las otras profesiones relevadas en el Sueldómetro, la que mejor evolución tuvo fue la de policía, cuyo salario aumentó 83 % por año en promedio (333 % en total). Después vienen empleado de comercio (76 % anual, 305 % total), colectivero (44 % y 177 %) y, por debajo de viñatero y maestro, la de bancario (38 % y 152 %).