El viejo continente: ayer, padre del Estado de Bienestar; hoy, hijo de la cultura tecnocrática y de los mercados financieros. El neoliberalismo incubado en los genes del sufrimiento europeo contemporáneo.
Avanza el retroceso de los derechos sociales, al igual que la confianza en las instituciones políticas tradicionales. El bochorno de una izquierda que resulta exacta a la derecha. Boicot del mercado contra el Estado. Las frustraciones del autor que desembocan en propuestas de cambio.
La nota completa aquí.