La polémica surgió luego de que el exabogado de Xumek renunciara al Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos (MEDH) y tildara a los organismos como fascistas.
Entre las personas que defiende está el docente de la UNCUYO detenido por abuso sexual. El Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos considera que esa representación es "incompatible" con las causas que defiende el organismo.
Pese a que la Justicia decidió archivar la denuncia contra los profesionales que intervienen como traductores de las víctimas, Carlos Varela Álvarez, abogado de Asunción Martínez y Kosaka Kumiko, alegó que no les han permitido que se desempeñen otros intérpretes. También dijo que los rastrillajes realizados por Gendarmería fueron un "fracaso" y apuntó contra el Poder Judicial y "algunos medios de comunicación".