En un extenso video musicalizado con música de suspenso, el abogado Carlos Varela Álvarez, defensor de las monjas Asunción Martínez y Kosaka Kumiko, acusadas de ser partícipes de los abusos sexuales contra niños hipoacúsicos del Instituto Próvolo, de Luján, insistió en la "falsedad" de las declaraciones de los intérpretes de lengua de señas que intervienen en la causa, criticó los operativos realizados por Gendarmería Nacional en el predio de la institución para dar con elementos probatorios y fustigó al Ministerio Público Fiscal y a ciertos medios de comunicación.
Pese a que la Justicia mandó a archivo la denuncia que el letrado hiciera en contra de los intérpretes, la defensa de las monjas insiste en cuestionar las interpretaciones hechas por los profesionales que intervienen en las cámaras Gesell donde se tomaron los testimonios, dado que las víctimas son sordas y no pueden comunicarse de otra manera. "Las interpretaciones en este caso han tenido un efecto importante porque son la voz de las personas que no pueden hablar", dice Varela Álvarez, al tiempo que recuerda que, en virtud de los relatos de las víctimas, la Justicia decidió hacer unas excavaciones en los jardines del Próvolo para buscar y encontrar fetos, restos óseos y cajas con dinero. Los rastrillajes, como se sabe, dieron resultado negativo. El abogado califica los peritajes como "un fracaso, un gran gasto que va a pagar el Estado".
Por último, Varela Álvarez aseguró: "Estamos ante un proceso donde dos personas como Asunción Martínez y Kumiko Kosaka se encuentran en serio riesgo de ser condenadas por la falsa interpretación, por las falsas pericias médicas y por la impunidad con que se está moviendo el Poder Judicial de Mendoza a través del Ministerio Público, y también con cierto eco que tiene en la prensa". Respecto de los medios de comunicación, el abogado expresó: "Hemos sufrido la censura en nuestro derecho a réplica en algunos medios porque parece que esta sociedad se va a sentir más cómoda si condenan a estas personas sin escucharlas".