En la localidad de Jocolí, Lavalle, reside la comunidad más grande de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza (UST), que a su vez forma parte del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Esta organización se dedica a “mejorar la situación crítica que vienen sufriendo los campesinos, los cuales se ven obligados a trabajar en condiciones inhumanas, sin trabajos estables, sin salarios ni cobertura social, y con ingresos muy bajos”. En eso se encontraba Pablo Sarmiento (hijo), cuando fue baleado por personal de la policía de Mendoza en la mañana de este viernes 19.
Sarmiento, junto a otros miembros de la comunidad, intentaba frenar la construcción de un alambrado en sus tierras por parte la empresa española Argenceres-Elaia S.A., ya que la UST cuenta con una sentencia judicial a favor de la familia campesina Sarmiento que les reconoce la posesión de la propiedad y una medida precautoria de no innovar.
Ante este reclamo, fuerzas policiales abrieron fuego contra miembros de la comunidad e hirieron en la pierna a Salinas. El disparo fue realizado por el oficial Di Marco, puesto recientemente a cargo de la Subcomisaría de Jocolí. Luego, Pablo Sarmiento (hijo, herido), Pablo Sarmiento (padre), Victor Sarmiento (hijo) y otro miembro de la comunidad fueron llevados detenidos a dicha Subcomisaría por averiguación de antecedentes.
Según explica la organización, en 2011 contratados de dicha empresa ingresaron por la fuerza a la casa de la familia Sarmiento y alambraron un sector del campo. A partir del incidente se inició un juicio que dio sentencia a favor de la familia Sarmiento por la posesión del campo en diciembre de 2015. Ante reiterados atropellos, la Justicia volvió a emitir una medida precautoria contra la empresa Argenceres por la cual la obliga a abstenerse de ingresar y realizar acciones al campo en conflicto.
“Las comunidades campesinas nucleadas en la UST-MNCI llevamos años de lucha resistiendo los atropellos del capitalismo salvaje, de sus sicarios y de una legislación que continúa poniendo al capital y al dinero por delante de la vida humana”, expresa el comunicado difundido por la UST Mendoza.