Julieta Silva, la única acusada por la muerte de Genaro Fortunato, será juzgada por homicidio agravado por el vínculo y podría enfrentarse así a ser sentenciada a condena perpetua. Así lo definió el tribunal de San Rafael que lleva adelante el juicio por el fallecimiento del jugador de rugby, ocurrida el 9 de septiembre de 2017.
El pasado viernes 24 de agosto, el fiscal a cargo de la investigación, Fernando Guzzo, solicitó al tribunal –conformado por Rodolfo Luque, Eugenia Laigle y Julio Bittar– que Silva fuese acusada por homicidio agravado por el vínculo. El hecho de que los jueces y la jueza hayan dado lugar a este pedido no modifica el proceso del juicio, sino que da la posibilidad para que la acusada, en caso de que se la encuentre culpable, sea sentenciada a prisión perpetua.
Hasta el momento, la expareja de Genaro Fortunato había sido acusada por homicidio simple con dolo eventual, delito que contempla una pena de ocho a 25 años. Esta decisión del tribunal habilitará a que Guzzo pueda pedir, antes de que se dicte sentencia, la condena perpetua para Silva. Por el momento, el juicio se reanudará el próximo jueves 30 de agosto a las 10 de la mañana y comenzará la etapa de alegatos.