En el primer semestre de 2017, se registró más de 50 % de préstamos bancarios, al compararse el mismo período del año pasado. Según una consultora privada, los argentinos prefirieron endeudarse para acceder a bienes durables, es decir, autos y motos. El crecimiento de la toma de créditos no se trasladó al consumo, que sigue en baja.
De acuerdo a la información que las entidades financieras brindan al Banco Central de la República Argentina (BCRA) y al informe del Grupo First, en junio el stock de los préstamos tuvo un incremento del 2,97 % respecto a mayo. Pero el dato que despertó la atención fue el aumento del 56,64 % en el volumen de créditos de los primeros seis meses de este año, en comparación al mismo período de 2016.
Según el estudio, el monto de préstamos ascendió hacia fines de junio a $ 277.692 millones en total, contra los $ 180.136 millones del mismo período del año anterior.
Las causas, según la consultora, apuntan a la gran variedad de opciones por parte de los bancos en relación a la oferta y a la demanda por parte del consumidor a la hora de endeudarse. Si bien el préstamo puede destinarse a refinanciar la tarjeta de crédito, los consumidores se volcaron más al consumo de bienes durables. Según el Grupo First, hubo un repunte en el patentamiento de autos (33 % interanual, en el primer semestre) y en el de motos, con más del 50 %.
Pese al crecimiento de más de 50 % en préstamos, todavía no se vio reflejado en el consumo la retroalimentación por parte de los tomadores de préstamos.
Sobre la disociación entre la merma del consumo y la toma de créditos, Lucía Pezzarini, de la consultora LCG, advirtió al portal iProfesional que si se toma en cuenta la caída del consumo en base a las ventas relevadas por el Indec, allí no se contemplan las ventas en supermercados mayoristas ni en almacenes de barrio que, en el último año, atrajeron al 47 % de los hogares argentinos, según la consultora Kantar Worldpanel.
“En un contexto de caída del poder adquisitivo o de mayor incertidumbre, es de esperar que el consumidor se vuelque más a este tipo de cadenas”, afirmó la economista, quien aclaró que el Indec tampoco incluye en sus reportes las compras por internet, que cada vez son más utilizadas.