El consumo de vino cayó el 5,6 % durante los primeros nueve meses de 2018 respecto del mismo período de 2017, mientras que el de gaseosas bajó el 4,4 % y el de cerveza subió el 5 %, según un informe elaborado por el Observatorio Vitivinícola Argentino.
En ese lapso, sin embargo, hubo un incremento total de la categoría "bebidas" del 3,3 %, resultado que convalida la tendencia que se viene observando en los últimos años, es decir, más cerveza y menor consumo del resto.
El Observatorio Vitivinícola Argentino es gestionado y coordinado por la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y la unidad ejecutora responsable es la Bolsa de Comercio de Mendoza; cuenta, además, con la colaboración del Instituto Nacional de Vitivinicultura y la Universidad Nacional de Cuyo como unidades participantes.
La cerveza tuvo un pico en 2013 y un amesetamiento durante los tres años siguientes. Retomó una tendencia creciente en 2017, año en el que incrementó sus ventas el 10 %.
Sin embargo, si en el mismo período se toman en cuenta las categorías de vino, cerveza y gaseosas, el vino fue el que menos incrementó su precio.
El valor de la bebida nacional subió el 19 %, contra el 31 % de la cerveza y el 34 % de los gasificados. En buena parte, este menor aumento del precio del vino respondió a un ciclo productivo normal, a diferencia de los dos años anteriores en los que la cosecha había sido escasa y los costos se habían incrementado por encima del resto de las bebidas.
Bodegueros en alerta por el exceso de stock de vino y la baja demanda
La baja del consumo interno y las cosechas "normales" provocan que el producto esté almacenado sin poder venderse. Un reporte de Coninagro señaló que la industria está en baja desde hace diez meses.