Este miércoles, desde el sitio oficial del Gobierno provincial, anunciaron que el Hospital Central es el primer efector público de la provincia que realiza este tipo de intervenciones. Permitirá a los pacientes tener una asistencia integral y evitar el traslado de los mismos a otros efectores privados. A su vez, posibilitaría reducir costos entre el 30 y el 40% al Estado mendocino.
El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes informa que el Hospital Central realiza trasplantes hepáticos en su Servicio de Trasplantes. Se suma a los dos que ya se hacían: renales y de córnea. La primera intervención se efectuó a finales de agosto a una paciente de 60 años y se encuentra en buen estado de evolución.
Una hepatitis fulminante tiene una mortalidad del 92 al 95 %. Los pacientes que requieren trasplante no tienen otras posibilidades. Tienen una sobrevida del 75 al 80 % un año después y del 70 % a los 5 años.
En Mendoza hay 23 pacientes esperando trasplante de hígado, 13 están haciendo los trámites para el trasplante y 5 de la lista son del Incaimen, sin obra social.
Servicio de trasplante hepático
El hospital acondicionó una sala especial para internación de estos pacientes, con una inversión de $ 1 millón. En cuanto a los profesionales que realizan estas intervenciones, ya pertenecen al recurso humano de la institución, con una larga trayectoria y experiencia en esta práctica. Este nuevo servicio permitirá a los pacientes atención integral en un solo efector y la posibilidad de permanecer vinculados antes, durante y después del trasplante al mismo equipo médico.
Al mismo tiempo desde el Gobierno anunciaron que la medida nueva ayudará a reducir costos en el Estado. Es que a partir de ahora, el dinero que debía destinarse a pagar este servicio en el sector privado quedará en el circuito público, desde el Incaimen hasta el Hospital Central.