El observatorio Ahora que sí nos ven recoge datos de medios gráficos y digitales de todo el país y publicó el relevamiento de lo que va de 2022, entre el 1.º de enero y el 31 de octubre. Fueron 30 los femicidios de octubre y suman la alarmante cifra de 212 en lo que va del año. Entre ellos, hubo 144 femicidios de mujeres y 68 vinculados, es decir, la víctima fue alguien del entorno de aquella, con la intención de hacerle daño.
También se cuentan casos en los que el ataque no terminó con la muerte de la agredida, es decir, intentos de femicidio: 151 directos y 30 vinculados. “Necesitamos reflejar estas cifras porque ayudan a tomar una real magnitud de la violencia machista, que no surge de un momento al otro. En muchos de los casos que registramos desde 2015, observamos que el agresor reincide y, en algunos casos, convierte ese hecho en un femicidio”, sostienen desde el observatorio.
Hay datos que siempre es oportuno remarcar: en el 42 % de los casos, el agresor era pareja de la víctima y, en el 19,3 %, expareja. Además, el 15,1 % era familiar, y el 11,3 %, conocido. El lugar del hecho no es menor: el 57,5 % de los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima, y en el 7,5 % de los casos, en la que compartían con el agresor.
Esto contribuye a entender la problemática de la violencia de género, que está arraigada en las casas y en las relaciones interpersonales, particularmente las relaciones heterosexuales. Se derriba así el mito de que la inseguridad para las mujeres está principalmente en las calles y ante desconocidos.
La ineficiente acción estatal sigue estando en tela de juicio, ya que por lo menos 33 de las 212 habían hecho al menos una denuncia previamente y 22 habían conseguido alguna medida de protección judicial.