El especialista cubano estuvo al frente de la economía de ese país durante
una parte del denominado Periodo Especial, en el que -a raíz de la caída
de la Unión Soviética agravada por la continuidad del embargo de Estados
Unidos- el Producto Bruto de Cuba se derrumbó un 35%, se sufrió la "crisis
de los balseros" (37 mil cubanos se fueron del país) y el gobierno de
Fidel Castro debió apelar a la tarjeta de racionamiento para atender a los
sectores más carenciados.
"Apostamos a salir de la crisis fortaleciendo las redes sociales",
enfatizó. Tras un cambio de perfil económico (de la caña de azúcar al
turismo) Cuba logró recuperarse en doce años. Actualmente transita una
etapa de crecimiento del sector emprendedor y cooperativo y de reducción
del sector estatal, sin dejar de mantener los mejores índices
latinoamericanos de pobreza, desempleo, alfabetización y mortalidad
infantil.
Además, se mostró partidario de que el sistema cubano acompañe sus
transformaciones económicas con cambios politicos que se mantengan "dentro
del sistema socialista".