Otilio Romano está suspendido de su cargo y acusado por la justicia Argentina en más de cien causas vinculadas con delitos contra la humanidad cometidos en el marco de la última dictadura cívico militar.
El camarista se retiró de la provincia el pasado fin de semana con el objeto de evadir el proceso que lleva en su contra el juez Walter Bento.
El
gobierno chileno concedió la visa temporaria de estadía que había solicitado
Romano. Fueron ocho meses los que se le confirieron al acusado, quien además
pidió asilo político en el país trasandino, según el informe enviado por la Interpol a la justicia
argentina.