Silvia Ontiveros contó que fue detenida el 9 de febrero de 1976 a la edad de 29 años y trasladada al D2 donde, según aseguró el martes último, fue “salvajemente violada una veintena de veces durante su estadía allí, y unas cuatro veces al día por distintos hombres al igual que todas las mujeres detenidas en aquellas épocas”. Su cautiverio duró casi veinte días.
Durante su oscura estadía tuvo que soportar en el ex Centro de Operaciones D2: piñas, patadas, largas sesiones de picana eléctrica, pero lo “peor de lo peor” , para ella, fueron las sistemáticas violaciones que sufrió por parte de distintos policías.
“Aunque estábamos vendadas sabíamos que no eran las mismas respiraciones, los mismos olores, los mismos insultos”, aseguró Ontiveros, quien desde el D2 fue trasladada a la penitenciaría de Mendoza y luego a la cárcel de Devoto. En total pasó seis años de detención “sin ningún motivo”, expresó dolida.
Ontiveros declaró ante el Tribunal Oral Federal Nº 1, y apuntó al ex juez Damian Carrizo (ya jubilado pero aún con vida) como una de las personas que la visitaron por aquellos días.
La mujer prestó testimonio junto a Isabel Figueroa de Marinis, quien a pesar de sus 92 años de edad, pudo relatar con lucidez los años de búsqueda de su hija Lidia, ex militante del ERP de quien nunca más supo su paradero.
“Pido que rompan el pacto de silencio y tengan el coraje para decir donde están los restos de mi hija y los de todos los desaparecidos. Antes de morirme quiero que se haga justicia, novenganza, pero que los culpables paguen sus deudas con la justicia”, dijo la mujer.
El juicio oral que comenzó hace dos semanas en esta capital investiga la participación de ocho imputados en diecinueve causas por delitos de lesa humanidad por "privación ilegítima de la libertad, homicidio agravado, torturas, desaparición de personas, allanamientos ilegales, y asociación ilícita”.
Los imputados son los ex militares Tamer Yapur, Eduardo Smaha, Pulino Furió, Juan Agustín Oyarzábal, Celustiano Lucero, Luis Alberto Rodríguez, Mario Lépori y Dardo Migno.
El TOF Nº1 es presidido por Juan Antonio González Macías y lo acompañan Alejandro Waldo Piña y Héctor Fabián Cortes, se juzgan 32 desapariciones en 19 causas.

Foto: Gentileza Tribunales Federales.