Una reciente investigación coordinada por la Unión Europea de Radiodifusión (UER) y dirigida por la BBC reveló que los asistentes de inteligencia artificial (IA) distorsionan los contenidos periodísticos en un 45 % de los casos, sin importar el idioma o el país en el que operen. El hallazgo reabre el debate sobre la fiabilidad de estas herramientas, cada vez más utilizadas como fuentes de información cotidiana.
El estudio involucró a 22 medios públicos de 18 países, que analizaron más de 300.000 respuestas generadas por sistemas como ChatGPT, Copilot, Gemini y Perplexity. Los equipos evaluaron cuatro aspectos fundamentales: precisión, referencia a las fuentes originales, contexto y capacidad para distinguir entre hechos y opiniones. Según los investigadores, se trata del análisis más amplio y exhaustivo realizado hasta la fecha sobre el comportamiento informativo de la IA.
Los asistentes de IA analizados incluyen ChatGPT, Gemini, Copilot y Perplexity. Foto ilustrativa.
Gemini, el peor desempeño entre los asistentes analizados
Los resultados fueron contundentes: casi la mitad de las respuestas contenían errores relevantes. El 31 % presentaba problemas de atribución —desde citas inexistentes hasta referencias engañosas o incorrectas—, mientras que otro 20 % mostraba falta de precisión, con datos desactualizados o directamente inventados.
“Las noticias precisas y de alta calidad son un pilar fundamental de las sociedades democráticas. Representar fielmente cómo una fuente presenta un hecho u opinión es clave para garantizar la exactitud y la calidad”, advierte el informe. “Cualquier contenido editorial entregado por un asistente de IA sin una señalización clara puede inducir a error a los lectores”, agrega.
Entre las plataformas evaluadas, Gemini fue la que obtuvo el peor desempeño, con un 76 % de errores significativos, más del doble que el resto. Este resultado preocupa especialmente por el papel central que Google ocupa en la distribución de información y por su reciente impulso para integrar funciones basadas en este modelo, como el Modo IA o los resúmenes automáticos de Google Search.
“Estas deficiencias no son incidentes aislados, sino problemas sistémicos y globales que amenazan la confianza pública”, advirtió Jean Philip De Tender, director de medios y subdirector general de la UER. “Cuando la gente no sabe en qué confiar, termina por no confiar en nada, y eso puede frenar la participación democrática”, añadió.
Gemini, de Google, fue el sistema con mayor tasa de errores en las pruebas. Foto: Freepik.
Jóvenes y usuarios digitales, los más propensos a informarse con IA
El Informe de Noticias Digitales 2025 del Instituto Reuters complementa estos hallazgos al mostrar que los asistentes de IA comienzan a consolidarse como nuevas fuentes informativas. En promedio, el 7 % de usuarias y usuarios en línea ya recurre a alguna de estas herramientas para informarse, cifra que asciende al 15 % entre menores de 25 años.
El público valora especialmente los resúmenes automáticos (27 %), la traducción de contenidos (24 %), las recomendaciones personalizadas (21 %) y los chatbots de noticias (18 %). Sin embargo, la mayoría de las personas mantiene una actitud de cautela y confía más en la información cuando existe supervisión humana.
El estudio concluye que, aunque la IA promete abaratar y acelerar la producción de noticias, también puede hacerlas menos transparentes, menos precisas y confiables. Especialistas coinciden en que, en el contexto actual, la verificación y la mediación humana siguen siendo indispensables para preservar la calidad informativa y la confianza en el periodismo.