La "primavera" que empezó en pleno invierno y acabó en pleno verano fue capturada por el ojo de Ian Berry, un curioso fotoperiodista británico. La revoltosa Primavera de Praga se caracterizó por un intento de liberalización política en Checoslovaquia, durante la Guerra Fría, que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto del mismo año. En esos meses, la República Checa fue invadida por tropas de la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia, que perseguían con fuerza a aquellos que simpatizaban con un proceso de apertura y detuvieron a sus principales impulsores.
Este movimiento pacífico y democrático, liderado por el presidente checo y líder del Partido Comunista, Alexander Dubcek, buscaba modificar los aspectos totalitarios y burocráticos del régimen prosoviético y avanzar hacia una forma no dictatorial de socialismo. Dubcek, apoyado masivamente por los checoslovacos, legalizó la existencia de múltiples partidos políticos y sindicatos, promovió la libertad de prensa y de expresión, como también reconoció el derecho a la huelga. Su programa de reformas fue bautizado como "socialismo con rostro humano".