En conferencia de prensa en la sede de la asociación, su titular, Estela
de Carlotto, señaló que "fue Laura la que se acercó a Abuelas" y
destacó que las restituciones "son posibles por la cooperación entre
nuestra organización, los sobrevivientes de los centros clandestinos y
el Estado".
"Felizmente Laura, que siempre tuvo dudas sobre su
identidad, accedió a realizarse voluntariamente los análisis de ADN en
el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) en junio de este año, a
través de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI)",
relató Carlotto.
El martes último, "el BNDG informó a la CONADI
que la joven incluye en un 99% en la familia Reinhold-Silver", dijo la
titular de Abuelas en la rueda de prensa que ofreció junto a familiares
de Laura, sobrevivientes, miembros de organismos de derechos y el
secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde.
Los
padres de Laura, Susana Siver y Marcelo Reinhold, fueron secuestrados
el 14 de agosto de 1977 en Haedo, oeste del Gran Buenos Aires, y
llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
Según
testimonios, Susana, que en el momento del secuestro llevaba unos cuatro
meses de embarazo, dio a luz en cautiverio en febrero de 1978 en el
Hospital Naval, donde le practicaron una cesárea.
La hija de los
desaparecidos Marcelo y Susana fue inscripta después como propia por un
matrimonio de civiles que la crió pero "nunca se acercó a Abuelas" a
diferencia de Laura, respaldada en cambio por su esposo, dijo Carlotto.