El dato, que refleja la cara más extrema de esta problemática social, de salud pública y de derechos humanos, fue revelado ayer por la Asociación Civil Casa del Encuentro. La Asociación presentó su informe anual sobre los femicidios registrados en 2014: en el último año la cifra fue de 277, levemente inferior en relación con el año 2013, cuando se habían contabilizado 295, el mayor número desde que la entidad empezó a realizar, en 2008, el seguimiento de los casos publicados en diarios y portales de noticias.
“De todas formas, la cantidad de femicidios sigue siendo altísima”, señaló a Página/12 Fabiana Tuñez, directora de la ONG. En casi seis de cada diez hechos, el principal sospechoso o imputado fue el esposo, novio o expareja. Como consecuencia de los crímenes sexistas, en un año quedaron huérfanos 200 niños y niñas menores de 18 años. Aumentaron los femicidios de jóvenes presuntamente en situación de prostitución o trata, y también los de mujeres trans.
La entidad reclama la sanción de una ley que quite automáticamente la patria potestad a los femicidas, que se garantice el patrocinio jurídico gratuito especializado en el fuero penal y civil para víctimas y la urgente implementación de un plan nacional para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres, como está previsto en la Ley 26485, sancionada en 2009.