En Mendoza, este proyecto se aplicará en estos cuatro ámbitos fitogeográficos: Piedemonte del Área Metropolitana de Mendoza (AMM), Piedemonte del Valle de Uco, Cuenca de Llancanelo-Malargüe y el Cinturón Verde-Oasis Norte. Contará con un aporte de USD 1millón –financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (Global Environment Facility, GEF, en inglés)– y será implementado a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Además de nuestra provincia, participan proyectos de Jujuy y Buenos Aires, con respectivos financiamientos asignados.
El organismo destinatario del fondo será la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial, perteneciente a la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, ya que desde 2018 viene trabajando junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Nación en la formulación del proyecto “Incorporación de la conservación de la biodiversidad y el manejo sostenible de tierras (MST) en la planificación del desarrollo: Operacionalizar el Ordenamiento Ambiental del Territorio (OAT) en la Argentina”.
Piedemonte: prevén una ventanilla única para autorizar nuevas obras
El Ejecutivo provincial presentará un proyecto de nueva ley del piedemonte, que busca ordenar y unificar los criterios con que se autorizan emprendimientos en el 30 % de ese territorio, la porción donde aún se puede urbanizar, además de prever multas para quienes desmonten y construyan sin autorización.
En un plazo de 72 meses, la Provincia –como contraparte del proyecto– proveerá todos los recursos humanos y de logística para garantizar los resultados previstos. El objetivo es garantizar la conservación de la diversidad biológica y de suelos y generar instrumentos de gestión normativos, económico-financieros, técnicos y de gobernanza para la planificación del uso de la tierra. Se busca que todas las actividades desarrolladas a futuro en los ambientes mencionados sean más sostenibles y armónicas con el ambiente.
Se espera que este proyecto reduzca la pérdida de biodiversidad y la degradación de las tierras con buenas prácticas de producción de los principales sectores que impulsan esos procesos, como el agrícola, el ganadero, el de turismo y la infraestructura en las zonas periurbanas. También se pretende proveer instrumentos de planificación y gestión para la toma de decisiones en los diferentes niveles gubernamentales y que los resultados obtenidos en Mendoza puedan ser replicables en otras provincias argentinas con características naturales similares.
Por las implicancias y el alcance del proyecto, son socios estratégicos de esta iniciativa los siguientes organismos: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
Ordenamiento territorial: más generalidades que políticas concretas
Hace diez años Mendoza se convirtió en pionera en el país y en América Latina en tener una ley de ordenamiento territorial y uso del suelo. Pese a reconocer este proceso histórico, el docente e investigador de la UNCUYO, Martín Pérez, aseguró que en este tema hay muchas generalidades, pero pocas posiciones claras y reales sobre lo que se debe hacer, y -sobre todo- escasas herramientas prácticas que permitan cumplir los objetivos planteados.
Detalle de los sitios pilotos donde se implementará el proyecto en Mendoza
Piedemonte del Área Metropolitana de Mendoza (AMM)
- Área: 25 711 hectáreas
- Departamentos: Las Heras, Capital, Godoy Cruz y Luján de Cuyo.
Piedemonte del Valle de Uco
- Área: 28 525 hectáreas
- Departamentos: Tunuyán, San Carlos y Tupungato.
Cuenca de Llancanelo-Malargüe
- Área: 42 884 hectáreas
- Departamento: Malargüe
Oasis Norte-Cinturón Verde
- Área: 63 650 hectáreas
- Departamentos: Guaymallén, Lavalle y Maipú.