En la localidad bonaerense de Pilar se emplaza la réplica del cementerio Darwin de la Isla Gran Malvina, en homenaje a los soldados argentinos caídos en la guerra. El proyecto era casi desconocido hasta que Cabezas fue a fotografiar al responsable de la obra, José Fernández. Luego ganó el premio Pléyide a la mejor fotografía del año.