Durante el juicio por apropiación que se llevó a cabo en la provincia vecina, un testigo protegido reveló que la planta transmisora de Radio Nacional, situada en Tirasso y Buena Nueva del El Sauce, fue utilizada como centro clandestino de detención en el marco del terrorismo de Estado que sufrió nuestro país entre 1976 y 1983.
El testimonio, que se desprende de un ex militar, fue fundamental no sólo porque contribuyó a que los imputados reciban condena, sino además porque favorece a la reconstrucción histórica de la Verdad sobre los oscuros hechos sucedidos en nuestra provincia. De esta manera, a los lugares donde se secuestraron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a cientos de personas en Mendoza – como el D2, Campo Los Andes, Las Lajas, la Comisaría Séptima de Godoy Cruz, el Liceo Militar, y otros – se suma la planta transmisora de la radio pública.
Ernesto Espeche, director de Radio Nacional Mendoza, en conjunto con el equipo de la emisora reafirma el compromiso de la institución con el proceso de Verdad, Memoria y Justicia al organizar el acto de señalamiento y homenaje a las víctimas del genocidio.
El mismo se llevará a cabo hoy a partir de las 13 hs en Tirasso y Buena Nueva de El Sauce, Guaymallén. Contará con la participación de los organismos de Derechos Humanos de la provincia. Además, se convoca a toda la ciudadanía a ser parte del evento que tendrá carácter de histórico.
El testimonio
El dato que sacó a luz la información sobre otro centro clandestino de detención que existió en Mendoza, fue parte del testimonio de un ex militar que declaró en la causa de apropiación del hijo de dos militantes montoneros que fueron desaparecidos en nuestra provincia.
El testigo protegido contó que Luis Francisco Goya y Lourdes Martínez Aranda fueron secuestrados junto a su hijito, Jorge Guillermo, por el Ejército en Punta de Vacas. La detención de los militantes tuvo lugar en 1980.
En su declaración, relató que al tiempo la pareja fue traslada a la planta transmisora de la radio pública y que el suboficial del Ejército, Luis Alberto Tejada y su esposa Raquel Quinteros se apropiaron del pequeño.
Finalmente, la Justicia Federal - a través del juicio que se cumplió recientemente en San Juan- condenó con 12 años de cárcel común a Tejada y cinco años de prisión domiciliaria a Quinteros.
De la pareja no volvió a saberse nada y aún permanecen desaparecidos.