El gobierno brasileño reglamentó un decreto que autoriza de forma permanente una cuota de importación mínima de 750 000 toneladas de trigo en grano libre de aranceles para países ajenos al Mercosur. La decisión perjudica directamente a la Argentina, el mayor proveedor de trigo a Brasil.
El malestar en la embajada que conduce Daniel Scioli se debe a que la cuota, antes considerada excepcional, quedó ahora institucionalizada. El cereal que llegue fuera del Mercosur no deberá pagar el arancel del 10,5 %, decisión que podría acabar disminuyendo la participación argentina en las importaciones de trigo a Brasil y favorecer a otros exportadores del grano, como Estados Unidos o Canadá.
Expreso mi profunda preocupación y rechazo por el Decreto 10 557 de la República de Brasil.
— Daniel Scioli